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<p>“En el presente trabajo ofrezco al lector tan sólo algunas señales; si quiere saber lo que hay dentro, entonces debe leerlo” (pág. 22) sentencia Franz Rosenzweig, filósofo judío nacido en Alemania, en el opúsculo de 38 páginas que abre el libro; sin embargo, no está hablando de este texto sino de <em>La Estrella de la Redención</em>, su obra capital. Por tanto, <em>El nuevo pensamiento</em>, que nos ocupa, es un comentario sobre otro libro, como el mismo autor lo anuncia en el subtítulo Observaciones adicionales a <em>La Estrella de la Redención</em>. Esto provoca una extraña situación; para comprender cabalmente el libro que el lector tiene entre manos debió haber leído antes el otro, <em>La Estrella</em>, del cual hablan tanto Rosenzweig, en el opúsculo, como los seis comentaristas que completan el volumen. De todos modos se puede atisbar que el nuevo pensamiento consiste en el abandono de un pensar puramente especulativo y en la revalorización de lo temporal y finito del hombre y del mundo; sin embargo, en la línea del pensamiento cristiano, la presencia de Dios, su misericordia y la certeza de la Redención le darán un nuevo sentido a esta finitud. Es notable cómo ningún pensador escapa de su tiempo. Su obra magna, <em>La Estrella</em>, es de 1921 y este pequeño trabajo, de 1926, lo que quiere decir que el filósofo judío está inmerso en el horizonte de cuestiones que comienzan a debatirse allá por los albores del siglo XX. La filosofía -como otras disciplinas- incorporó decididamente el tema de la temporalidad y la finitud del hombre, y del universo todo, como objeto de su reflexión. Por esos años Heidegger publica <em>Ser y Tiempo;</em> y antes aun Ortega y Gasset, y Gabriel Marcel habían publicado sus primeros trabajos con problemáticas similares. </p>
<p>Al opúsculo se le agregan seis estudios sobre la filosofía de Rosenzweig. Mariana Leconte se detiene en la ética del filósofo con un trabajo sobre “Amor al prójimo y responsabilidad por el otro”; Ramón Ruiz Pesce puntualiza la cercanía del judaísmo y el cristianismo en “Del Tú al nosotros en judíos y cristianos”; Francesca Albertini destaca la vertiente política de la obra en “Historia, redención y mesianismo”; y Francesco Paolo Ciglia propone una relación entre Rosenzweig y San Agustín en “El milagro de la revelación”. Finalmente, los dos últimos trabajos pertenecen a Angel E. Garrido-Maturano: “La consumación del arte en silencio”, sobre la cuestión estética en <em>La Estrella</em>, y a Bernhard Casper, de Friburgo, que escribe “Libertad-Revelación-Redención” en una síntesis erudita. El libro es fruto de la cooperación entre el Instituto de Filosofía de la Religión Cristiana de la Universidad de Friburgo, Alemania, y el Instituto de Filosofía de la Universidad Nacional del Nordeste, Chaco, Argentina. Sin duda los títulos de los artículos serán una buena pista para el lector interesado en estos temas. </p>
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Cristina Bulacio
- La Gaceta -
“ Franz Rosenzweig nació en Kassel, Alemania, en 1886 y murió en 1929, en Francfort. Estudió historia y filosofía en Friburgo, y su obra capital es “La estrella de la redención”, de 1921. “El nuevo pensamiento” es un texto en el que el filósofo introduce al lector de manera accesible a fin de que éste pueda abordar aquella difícil obra. ” VER MÁS
- Revista La Nación -